La oveja descarriada

27 de julio 2008

 

Dios no permitirá que una oveja suya que se encuentra descarriada, fallezca fuera del redil.                                 

 

Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.

Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.

¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?

Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.

Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

Mat. 18:10-14

 

En versículos anteriores a éstos, vemos que acaba Jesús de dar una grande enseñanza relacionada con la humildad y mostrando que los creyentes en Él son sus pequeños, poniendo como ejemplo a un niño. Es grave menospreciar a los pequeños de Dios (a los creyentes), pues Él les tiene en gran estima (son sus hijos). De lo que el Señor dice a continuación no debe pensarse que cada cristiano tiene un ángel personal que le cuida, el pronombre utilizado es plural (sus), enseñar que existe un ángel individual ha llevado a algunos a poner su atención en este supuesto ángel antes que en Cristo Jesús. No se debe hacer una doctrina de una interpretación errada, pero muchos lo hacen.

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La enseñanza de salvar al perdido es la misión principal de Jesús y tiene carácter universal; salvación a todos los extraviados (Biblia Peshita) e individual (que los que son hijos de Dios no se perderán).

 

Jesús se presenta a sí mismo como “El Hijo del Hombre”, para dar cumplimiento a Dn. 7:13,14, donde se profetiza que el Hijo del Hombre es el Mesías que recibirá el dominio universal. Representa su fraternidad con los hombres y representa al Dios humanado. El último Adán (1ª. Co. 15:45,47). Este título lo utilizó Jesús asociado a su misión salvadora. También con su misión juzgadora (Mat. 24: 30,31,39 25:31 y Ap. 1:13-16).

 

Hijo de David es su nombre en relación con Israel.

 

Hijo de Dios en su nombre divino.

 

Menospreciar al Hijo del Hombre es terrible (Heb. 2: 9-18). Nada se puede hacer por el que hace tal cosa.

 

Para comprender mejor este pasaje, es bueno recordar un pasaje paralelo:

 

¿Qué hombre de vosotros, teniendo cien ovejas, si pierde una de ellas, no deja las noventa y nueve en el desierto, y va tras la que se perdió, hasta encontrarla?

Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso;

y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.

Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento. Luc. 15:4-7.

 

La oveja es la hembra del carnero. Desde la más remota antigüedad se sabe que es un animal altamente domesticable (Gn. 4:2, Heródoto 3:113). La oveja debe ser abrevada cada día (Gn. 29: 7-10). Conforme a la Ley de Moisés, es un animal considerado puro (1°. Sam. 14:32 y 25:18, Éx. 20:24 Nm. 22:40, Lev.1:10). Todas las partes del cuerpo de la oveja son útiles para algo: alimento, leche, vestido, abrigo, calzado etc. El cordero es el hijo de la oveja, menor de un año. La oveja es afectuosa, dócil, mansa, incapaz de valerse por sí misma (2ª. Sam. 12:3, Jn. 10: 3,4, Is. 53: 7, Mi. 5:7, Nm. 27:17, Ez. 34:5, Mat. 10:16).

 

Aquí debe entenderse como oveja descarriada a una que es del redil. Los del redil son los que son salvos.

Reconocer como oveja a alguien es afirmar que es santo, justificado, hijo de Dios, hermano en la fe que es en Cristo Jesús.

 

Ir por una oveja entre cien, es amor; ir por una moneda entre cien, es codicia.

 

Una oveja descarriada puede ser aquella que anda en el mundo por la libertad haciendo lo que hacen los que son del mundo. En algún vicio o en adulterio, en fornicación, robos, fraudes o diversos deleites; en odios, en idolatrías o en una doctrina que no es de Dios. Andan en alguna o varias de estas cosas pero sufren porque realmente no son del mundo (padecen penalidades, vergüenzas, desprecios, maltratos y hacen que se hable mal del Evangelio).

 

Como no pueden perderse, el Señor las traerá nuevamente al redil. Pero, ¿cómo las traerá?, ¿qué formas o circunstancias utilizará Dios para traerlas? Por la misericordia de Dios, esas ovejas no serán destruidas, sino traídas al redil.

 

Cuando la oveja descarriada se encuentra nuevamente con Jesús, Él la ve herida por los espinos y los abrojos del desierto, raspada por las peñas ardientes, fatigada, angustiada, desprotegida, olvidada y llorosa. La toma en sus brazos y la echa en sus hombros y la lleva al redil.

 

La oveja es movida al arrepentimiento, mientras su Salvador es movido a misericordia.

 

Cuando el Príncipe de los Pastores (Cristo Jesús) fue por nosotros, había otras noventa y nueve ovejas fieles en el redil; pero Él se fijó en nosotros con amor infinito. Cada uno de nosotros somos uno de cien.

 

Dios le pide hoy a usted que no se aparte del redil. No se deje deslumbrar por las luces de la ciudad. Ni por los espejismos del desierto. Ni por la cumbre de las montañas. Ni por el renombre, ni el dinero, ni la pasión; no vale la pena.

 

El Señor se goza de tenernos en el redil; nosotros nos gozamos porque que nos trajo. No es la voluntad de Dios que alguno de nosotros se pierda.

 

· Nunca menospreciemos ni maltratemos a las ovejas del redil (ni a otras).

· ¿Está usted en el redil?

· Si alguno que es de este redil se va, tendrá que regresar pero no sabemos lo que le pase en el camino.

· Si alguno que se va no regresa y allá muere; nunca fue de este redil.

· La misión de Jesús es venir como el Hijo del Hombre a salvar lo que se había perdido y llamar a las ovejas extraviadas.

Hay gozo en los cielos cuando un pecador se arrepiente y hay gozo también en la iglesia cuando una oveja regresa.

La Oveja Descarriada

Sermones