La esposa de Isaac

2 de mayo de 2010

Sermones

La esposa de Isaac

2 de mayo de 2010

 

La esposa de Cristo Jesús, la iglesia invisible, no se ha contaminado, sino que está esperando el arribo del Esposo que llegará en cualquier momento para celebrar una fiesta de bodas cual nunca ha habido y a la que asistiremos todos los cristianos.

 

10 Y el criado tomó diez camellos de los camellos de su señor, y se fue, tomando toda clase de regalos escogidos de su señor; y puesto en camino, llegó a Mesopotamia, a la ciudad de Nacor.

11 E hizo arrodillar los camellos fuera de la ciudad, junto a un pozo de agua, a la hora de la tarde, la hora en que salen las doncellas por agua.

12 Y dijo: Oh Jehová, Dios de mi señor Abraham, dame, te ruego, el tener hoy buen encuentro, y haz misericordia con mi señor Abraham. Gn. 24:10-22

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57 Ellos respondieron entonces: Llamemos a la doncella y preguntémosle.

58 Y llamaron a Rebeca, y le dijeron: ¿Irás tú con este varón? Y ella respondió: Sí, iré.

59 Entonces dejaron ir a Rebeca su hermana, y a su nodriza, y al criado de Abraham y a sus hombres.

60 Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Hermana nuestra, sé madre de millares de millares, y posean tus descendientes la puerta de sus enemigos.

61 Entonces se levantó Rebeca y sus doncellas, y montaron en los camellos, y siguieron al hombre; y el criado tomó a Rebeca, y se fue.

62 Y venía Isaac del pozo del Viviente-que-me-ve; porque él habitaba en el Neguev.

63 Y había salido Isaac a meditar al campo, a la hora de la tarde; y alzando sus ojos miró, y he aquí los camellos que venían.

64 Rebeca también alzó sus ojos, y vio a Isaac, y descendió del camello;

65 porque había preguntado al criado: ¿Quién es este varón que viene por el campo hacia nosotros? Y el criado había respondido: Este es mi señor. Ella entonces tomó el velo, y se cubrió.

66 Entonces el criado contó a Isaac todo lo que había hecho.

67 Y la trajo Isaac a la tienda de su madre Sara, y tomó a Rebeca por mujer, y la amó; y se consoló Isaac después de la muerte de su madre. Gn. 24:57-67

 

Antes de estos versículos, en Gn. 24:1-9 leemos que cuando Abraham es ya viejo y su esposa Sara ha muerto, el consuelo que tiene es su hijo Isaac, el cual dará forma al linaje de donde viene Cristo Jesús. Para ese tiempo, es urgente para Abraham conseguir una novia para Isaac para que sea su esposa, pues no se puede entregar la herencia a un soltero, sino a uno que le dará descendencia. Por lo tanto encarga esta misión tan importante a su siervo de más confianza, uno que también es ya anciano, cuyo nombre probablemente es Eliezer (Gn. 15:2). El siervo de Abraham obedecerá y deberá tomar decisiones trascendentes; para cumplir esta misión le es conferido poder.

 

La historia nos cuenta que el criado se fue con su caravana y toda clase de regalos escogidos de parte de su señor y llegó a Mesopotamia (un lugar lejano para ellos). Ya en aquella región señalada para cumplir su cometido, llegó a un pozo y esperó la hora en que salen las doncellas por agua para ver cuál de ellas sería la escogida. Él se puso en oración y dejó en las manos de Dios el asunto. Dios mostró señales claras al siervo, de que Rebeca era la mujer elegida (vers. 43-46). Ella era una prima de Isaac, doncella virgen de aspecto hermoso. El siervo observaba atentamente lo que Dios estaba haciendo.

 

Como consecuencia de la respuesta de Dios, el siervo hace lo correspondiente y otorga regalos de parte de Abraham a Rebeca. El siervo estaba agradecido a Dios por las señales recibidas y la respuesta, pues Dios había preparado a las personas que recibieron al siervo de Abraham. El siervo tenía en su mente antes que otra cosa, cumplir con su misión.

 

Una vez dentro de la casa del padre de Rebeca, el criado les refiere cómo fue que recibió esa encomienda y cuáles han sido las señales que le confirman su misión. El hermano de rebeca, Labán, con toda su familia, entienden que el plan de Dios es que Rebeca viaje con el siervo de Abraham para que sea esposa de Isaac. El hermano de Rebeca y su madre solicitan que cuando menos ella se quede diez días más, pero acuerdan preguntarle a Rebeca, la cual responde: “sí iré”, dando a entender que debe ser de inmediato, lo cual muestra la determinación que tiene para cumplir los planes de Dios y no cae en una trampa sutil de quedarse un tiempo más. Dejan ir a Rebeca y le piden que sea “madre de millares de millares”, lo cual nos revela que conocen la promesa de Dios. Después de esto, parten el criado y Rebeca con su séquito.

 

Cuando después del largo viaje, al momento de llegar la caravana a la tierra de Abraham, venía Isaac del famoso pozo “Del viviente que me ve” (en la región del Neguev), en el cual en otro tiempo un ángel de Dios se había aparecido a Agar, sierva de Sara y donde Agar había recibido la promesa de una gran nación para Ismael su hijo (nación que está representada hoy por todos los países árabes). Alzando sus ojos Isaac vio la caravana, Rebeca alzó sus ojos y vio a Isaac; el criado los presentó. Después se lee que Isaac amó a Rebeca, como se constata al seguir leyendo esta preciosa historia de amor.

 

¿Cuántas cosas podemos aprender de esta historia y aplicarlas a nuestra vida? En primer lugar, observamos la actitud de Abraham; es un jefe de familia responsable y previsor, que quiere dejar a su hijo como depositario de la bendición que Dios le dio. La actitud del criado es ejemplar; no va sin ser enviado, cumple con precisión lo que le ha sido encomendado, ora continuamente, es agradecido y presenta el mensaje fielmente. De la actitud de la familia de Rebeca observamos que están atentos a las señales que Dios envía y, una vez que están seguros, no se oponen a lo que Dios ha determinado. La actitud de Rebeca muestra que es diligente, prudente, decidida y obediente. La actitud de Isaac es de paciencia y de sumisión a su padre.

 

TIPOLOGÍA BÍBLICA. Abraham es el tipo de Dios en la persona del Padre, que cuida su reino y lo sustenta. Llama a su servicio a quien Él quiere. Isaac es tipo de Cristo a quien su novia que viene de lejos (la iglesia), viene a su encuentro y le espera. Ama a la esposa por el testimonio del siervo y sale a recibirla. Eliezer (el siervo) es el tipo del Espíritu Santo de Dios que trae de lejos a la esposa del Cordero de Dios, para su boda; no habla de si mismo (Jn. 16:13, 14). Rebeca es el tipo de la iglesia (del griego ekklesia, llamado hacia afuera), la cual es una virgen pura y sin mancha dispuesta para su marido, la iglesia de Cristo, compuesta de de los verdaderos creyentes de cada iglesia local de toda la historia de la iglesia.

 

Aquí aprendemos también de cómo debe ser un matrimonio dispuesto por Dios. Pidamos a Dios sabiduría, para saber distinguir las señales que Él envía. Seamos siervos eficaces, siempre con buena actitud, esperando en Dios, observando lo que Él hace y quiere. Obedezcamos al llamado de Dios. Se respira armonía en el matrimonio y en la iglesia, cuando existe plena comunión con Dios.