En Qué Creemos

Creemos que la iglesia tiene la prioridad de proclamar el evangelio con su  testimonio y de palabra, con el propósito de que otros se conviertan a Cristo Jesús y lo tengan como su Señor y Salvador; como el único Mediador entre Dios y los hombres y le sigan, pues la salvación está extendida para todo el mundo, pero solo los que se rinden a Dios la alcanzan (Juan 3:16, Mateo 28:18-20, 1Timoteo 2:5).

 

Creemos en la necesidad de congregarnos todos los que hemos creído en Jesucristo para rendirle culto, con el propósito primordial de alabar y exaltar su nombre, pues Él es el mismo Dios, Único y Verdadero, juntamente con el Espíritu Santo (Hebreos 10:25)

 

Creemos que este culto debe ser en orden para que todos los congregantes sean edificados y estén como uno solo, atentos a una sola cosa (1ª.Corintios 14:3, 9, 12, 15-19, 28, 31-33, 37, 40).

 

Creemos que las doctrinas que sostenemos, no son producto de una tradición ni de la reforma protestante, sino que vienen desde los tiempos apostólicos; dichas doctrinas nunca se han dejado de enseñar, aunque en muchos tiempos de la historia, por muy pocos y en un ámbito de persecución (Hechos 2:42, 4:19-20).

 

Por lo mismo, no enseñamos tradiciones sino las verdades absolutas de Dios (Colosenses 2:8).

 

Enseñamos que la cabeza de la iglesia es Cristo (Efesios 1:22, Efesios 5:23, Colosenses 1:18).

 

El pastor de la iglesia tiene la responsabilidad de ser conocedor de las Escrituras y enseñar conforme a ellas, y de tener un buen testimonio (1Timoteo 3:1-7).

 

Creemos en el sacerdocio de todo creyente y como consecuencia, en el trabajo por ministerios, por lo tanto, en la responsabilidad de cada creyente delante de Dios (1 Pedro 2:9, Apocalipsis 1:6. Romanos 12:3-8).

 

Creemos que la iglesia nada debe imponer al congregante en el dar, el comer o la forma de vestir, pues Dios nos hizo libres primero como hombres y luego como cristianos cuando creímos (2 Corintios 9:7-8, Colosenses 2:21).

 

Creemos que el mensaje de ética cristiana debe predicarse periódicamente, pues todos los cristianos somos llamados a vivir en santidad (2Co. 7:1, Ef. 4:24).

Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón..    

                   Hebreos 4:12

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; 1ª Pedro 2:9

 

 y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén Apocalipsis 1:6

 

     3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.

    4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,

    5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.

    6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;

    7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;

    8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría.  Romanos 12:3-8